jueves, 3 de marzo de 2011

Piratería en China! Un problema..¿pero para quién?

Bien es sabido el problema que existe hoy en día en este país en cuanto a la pirateria, especialmente de productos textiles, ropa, bolsos etc...Esta semana nos acercamos a Silk Market en Beijing, con un objetivo definido, un producto y una marca registrada.

La misión: Contabilizar ejemplares de dicho producto y anotar los números de los puestos en los que se venden.

Resultado: Existencia de dicho producto en diferentes tamaños y una amplia gama de colores, en todos los puestos. Evidentemente, eran falsificaciones.

Cuando cuento esto a una amiga de la Universidad de minorías étnicas, me pregunta, ¿cuál es el siguiente paso?. Tiene claro que no sirve de nada atacar a los puestos, la raíz del problema es otra, y es dónde hay que atacar. Para ello es necesaria una investigación que puede durar un tiempo considerable, y sobretodo puede costar una fortuna y el resultado no es una maravilla. Es necesaria una investigación privada para identificar tanto almacénes y fábricas, que en numerosas ocasiones ni siquiera están registradas. Es cierto que existe un sistema relativamente rápido que permite confiscar aquellos productos que son objeto de la infracción de marca e imponer alguna multa, pero esto se ve como un coste más del negocio. Además se sigue el sistema just in time, de modo que a la hora de la intervención, y el secuestro, los productos confiscados sean los mínimos. Se habla de una media de 1.212 $ por multa en 2008, una cifra muy pobre comparando con los beneficios que genera este negocio.

En este artículo del Georgetown Journal of International Law de fecha 22 de Junio (Anti-counterfeiting strategies of Multi-national companies in China), se plantea la situación actual y posibles soluciones para las multinacionales que ven cómo se infringen sus derechos de marca sistematicamente. La realidad que se transmite es bastante pesimista al respecto. Se habla de corrupción, de proteccionismo local y de muchos intereses económicos en juego. Hay una ley, y hay un sistema administrativo rápido, pero sobretodo a nivel local existen dificultades, especialmente en el sur del país dónde se concentran la mayor parte de las fábricas de productos falsificados.

Hay un problema, el Gobierno parece preocupado, y toma medidas dirigida a erradicarlo, quizás de cara a la galería, pero en la práctica no hay voluntad para solucionarlo y en ocasiones se cree que aquellos productos que deberían ser destruídos vuelven al mercado por la puerta de atrás.

Además las multinacionales tienden a contabilizar un producto confiscado como un producto propio que no se hubiera vendido, pero la realidad es totalmente distinta, partiendo de la base de que en la inmensa mayoría de los casos aquel que compra un producto falso en Silk market o en otro mercado similar, 1) Sabe que lo que esta comprando es falso 2) Muy posiblemente, si no existiera dicha falsificación tampoco hubiera comprado el producto original.

En definitiva, las Multinacionales invierten dinero y tiempo, pero la recompensa no es para nada satisfactoria. Al final no son más que inversiones en un saco roto.

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